Yo no soy buen cocinero, ni siquiera regular, y como vivo solo, (todavia) estoy obligado a cocinar para sobrevivir, como todo hijo de vecino, me encanta la empanada de atún y llevo tiempo acariciando la posibilidad de hacer una empanada de atún yo solito, ayer me decidí, y dicho y hecho, me puse manos a la obra y esto fue lo que salió...
Así es como me quedó la empanada lista para meter en el horno, la receta que usé y que os recomiendo,
está en este blog, yo soy muy metódico y como no tengo ni idea, necesito que me digan absolutamente todos los detalles, hasta el mas tonto que le puede parecer a cualquiera que sepa cocinar, pero para mi es importante, y en ese blog lo explican de maravilla. La masa no la amasé yo, la compré hecha en Mercadona, ya la había probado en una empanada que hizo la vecina y estaba buena, pero no descarto hacer algún dia la que dicen en el blog, parece muy fácil.
Y aquí está la empanada recién sacada del horno, una pinta perfecta, el relleno que ya había probado antes, estaba para chuparse los dedos, quedó genial, así que la dejé enfriar al natural, para zamparme un buen trozo para cenar, se me caía la baba solo de pensarlo, el éxito era total, estaba emocionado, y el Rioja estaba ya a temperatura ideal, apenas podía esperar a que se enfriara la empanada para que estuviera en el punto que me gusta comerla...
Pero...la tragedia se cernía oculta debajo de la empanada, la capa de abajo, como podéis ver, estaba totalmente carbonizada, la cosa es que no me di cuenta hasta que corté el primer trozo, no me lo podía creer ¿Que podía haber pasado si yo lo hice todo siguiendo las instrucciones? Es cierto que mientras se horneaba salió humo, pero como yo la miraba y la veía sin hacer cogiendo color, pensé que el humo era del papel que viene con la masa, y era así, pero no solo el papel se quemaba...jajaja
Pues lo que pasó fue una estupidez, es que recomendaban poner la bandeja en el primer raíl del horno que para mi era el primero a contar por la parte de abajo, la mas cercana al fuego, y la cosa está muy clara, el primero es empezando a contar por arriba, por la parte mas alejada del fuego.
Me sobrepuse a la tristeza que me embargaba, de ver la empanada tan preciosa, con el hambre que yo tenia, que me puse a ver si le podía hincar el diente de alguna manera visto que por arriba decia ¡cómeme! ¡Y valla que se podía! Todo lo que había que hacer era meter la paleta separando la capa en contacto con la bandeja y quedaba limpia y perfecta para zampar, me comí el primer trozo con precaución, por si estaba chungo, y ...¡Que va! estaba delicioso, la mas rica empanada que he comido nunca, en parte claro, porque la había hecho yo...jajaja El caso es que me la zampé enterita acompañada de la botella de Rioja, al terminar, hice un hueco en la tierra del jardín, y le di sepultura a todo lo que veis en la bandeja, fue lo que no era comestible, a esta hora, apenas he bebido un café por la mañana, son las 20 casi, del dia siguiente y todavia, desde anoche, no tengo hambre...jajajaja