martes, 19 de junio de 2007

LAS MOSCAS...




Mi amiga Ely me acaba de mandar su primer escrito, que lo disfrutéis...

7:30 de la mañana, cielo nublado (mitad lluvia, mitad contaminación). Coquetones jardincitos y moscas, muchas moscas… Hay especies en peligro de extinción, hablemos del Águila Real, el Cóndor Andino (por irme solo a lo que vuela) pero las moscas no corren ese peligro.

El ser humano, especialista en convertir “hábitat” en desahucios, se muestra sumamente complaciente con estos mínimos y molestos espécimenes. No solo cuida de su conservación si no que “amuebla” suntuosamente sus espacios.

Curiosamente no se necesita agruparse en ninguna asociación como “Unidos por el bienestar de la Musca Común”, o “Salvemos a la Sotomoxys Calcitran”, todo ciudadano orgulloso de ser quien es y pertenecer a donde pertenece trae gravado en los genes ese amor y deseo de protección hacia los frágiles “dípteros”. No hace falta un estudio profundo para darse cuenta de la estrecha convivencia mosca/hombre.

Quien no ha visto en cualquier plaza de pueblo llena de chamacos jugando ( y digo pueblo porque en la ciudad ya no hay plazas para que jueguen los chamacos), las nubes de estos encantadores animalitos revoloteando entre cualquier tipo de desperdicios incluyendo las secreciones nasales de los juguetones muchachitos que ni siquiera se las espantan, tan encariñados están con ellas.

Pero su supervivencia no se debe solo al medio rural. También en las ciudades y grandes centro urbanos existen santuarios que protegen y aseguran la producción de moscas “ad infinitum” .

Cuando un responsable ciudadano tira en medio de la calle o avenida una lata vacía de refresco, la bolsita de plástico (con todo y popote) de la que hace cinco minutos extrajo el placer de saborear un exquisito jugo de naranja, la envoltura de un chicle, caramelo, o cocada, con la cual entretuvo su hambre o hasta medio mango que ya no se terminó de comer porque llegaba su “Micro” y le faltaban manos para sujetarse, solo están contribuyendo a la conservación, alimentación y expansión de la familia “Muscidae” y de todos sus prolíficos miembros.

Conste que en beneficio de mis lectores no me refiero a otro tipo de sustancias y secreciones que también sueltan los “ecológicos” ciudadanos en cualquier rincón de la ciudad.

Un porcentaje altísimo de amas de casa y ayudantas de las mismas imbuidas de ese “altruista afán” de “dar de comer al hambriento” y convencidas de que nada se debe desaprovechar… sacan sus botes de basura y los dejan como “hoteles de paso” de libre tránsito para que nubes de estos “encantadores” volátiles no solo sacien sus necesidades alimenticias, si no las de apareamiento y reproducción mientras ellas duermen tranquilas ( a veces semanas enteras) hasta que el camión recolector de la basura, los retira, no sin antes haber dejado una estela de los tan “aprovechables” desperdicios que no son movidos de ese lugar hasta que la primera lluvia los arrastra hacía las coladeras y bocas de tormenta que rápidamente son obstruidas coadyuvando a los encharcamientos,




inundaciones y pequeñas lagunas “santuarios” inmejorables para la multiplicación de la especie.

Por el contrario, existen ciudadanos (entre los que me cuento) con instintos asesinos, que en cada mosca que vuela delante de sus narices, ven una amenaza a su seguridad y se arman de todas las armas persiguiéndolas y atacándolas con desusada energía, sobre todo las que osan introducirse en mis terrenos son perseguidas con infinita saña. En honor a la verdad, me niego a usar “armas químicas” (insecticidas y otras zarandajas) y no por defender mi medio ambiente, si no porque siento un inusitado placer en verlas caer ante el golpe del matamoscas manejado diestramente por mi misma.

Me imagino que ese mismo placer, debió de sentir “Jack el destripador” de Londres, o cualquier otro asesino serial que registre la historia.

En fin, mientras unas especies luchan denodadamente por sobrevivir otras son “protegidas descaradamente por el régimen” y si no que lo digan nuestros políticos.


E.S.P..





5 comentarios:

NORKA dijo...

HOLAAAAAAAAAAAAAAAAAA !!!!

NO PUEDO CON LA BELLEZA DE TUS NIETOS QUE BELLOS, PARECEN OSITOS.

SE VE QUE LOS ADORAS Y NO ES PARA MENOS.

EXCELENTE EL MEME, MUY BUENO CONOCERTE TE IBA A PREGUNTAR LO DE TU AFINIDAD CON VENEZUELA FIJATE LO LEÌ EN TUS RESPUESTAS.

INTERESANTE EL RELATO DE TU AMIGA.

UN BESO DE CHOCOLATE VENEZOLANO

Jake dijo...

esto esta para releer...lo cual voy a hacer a la noche, a mi regreso.
pero te dejo un saludo y un gracias por tus comentarios en mi blog...simpre me dejás una lamparita encendida.
la saludo a la norka que la veo acá!
hola norkis bella!!!

me voy.

jake

Genín dijo...

Norka:
Que bueno verte de nuevo por aquí. Tienes razón. son lo mas bello del mundo para mi...jajaja
Un besote y salud, Genín.
Jake:
jajaja Lo has descubierto, a mi me pasó como a ti, tuve que repetir la lectura.
Un beso.

Neres dijo...

bien por la paisana, largo pero bien.

Genin, fui a un restaurant y me acordé mucho de ti, y bailaron flamenco, estuvo súper.

besos dobles y ole!!

Genín dijo...

Neres:
Espero que la comida fuera buena y el flamenco tambien...
Espero que leyeras el último relato de "Cadena rota"
Besos dobles y salud, Genín