Para estas fiestas navideñas, estaba barajando diversos planes, casi todos encaminados a quedarme en el ranchito, no tenia ganas de viajar este año, la verdad es que cuando lo estaba pensando tenia un buen gripazo encima, eso debió de influir bastante para pensar así, mis hermanos también querían que fuera a Asturias en donde parte de la familia se van a reunir para pasar estas fiestas, pero les dije que no, me daba una terrible pereza viajar, finalmente, consideré la posibilidad de ir a pasarlas con mi hija pequeña, y cuando estaba considerándolo como una posibilidad remota, pero con alguna duda , surge la noticia, me telefonea para decirme que al suegro de mi hija le han diagnosticado un cáncer de hígado, sobre la marcha, le hacen pruebas para someterlo a una intervención lo antes posible, y sobre la marcha le diagnostican cáncer de Colon, claramente la Ley de Murphy planea y se muestra sombría, pero no acaba ahí la cosa, poco después descubren un posible cáncer en el pulmón...¿Será posible?
Como comprenderéis, ya no tuve dudas, me quedaba en el ranchito a pasar las fiestas, era un pésimo momento para visitar a mi hija, ni siquiera ella misma sabia en donde iba a estar, dependía de los acontecimientos, fechas de operaciones, en fin toda la urgencia e inestabilidad que están viviendo en estos graves momentos en que le siguen haciendo pruebas para ver que decisiones se toman. En realidad, seguramente me hubiera quedado aquí aunque no hubiera sucedido esto, como dije, este año me apetecía quedarme, ya casi lo tenia decidido, solo que estos acontecimientos han disipado cualquier duda.
Yo nunca he tenido mucho trato con el suegro de mi hija, siempre hemos vivido lejos el uno del otro, nunca hemos tenido mucho trato, pero deseo que pueda salir de este trance con éxito, y a toda la familia les deseo que estén acertados en las decisiones a tomar, y mucho ánimo a todos.
¿Que porqué os cuento esto? Porque os quiero decir que hay que vivir la vida, que le exprimáis todo el jugo, como si cada día fuera el último que nos queda de vida, en realidad, cualquier día puede ser el último, nuestros problemas, que nos parecen tan importantes, la mayoría de las veces no lo son tanto, hay otros que los sufren mucho peores, como en este caso.
Yo lo pienso hacer, de verdad, pienso seguir viviendo apasionadamente, como siempre lo he hecho, con altos y bajos, claro, según las circunstancias, pero a veces estas cosas sirven para sacudirle a uno y hacerle ver la realidad de la vida.
El tiempo que nos quede, debemos tratar de ser razonablemente felices, nos lo debemos.
Os deseo que paséis unas felices fiestas con vuestros seres queridos.
Os doy un cálido abrazo.










